Consejos para finalizar el cultivo y preparar la explotación para la siguiente campaña

Se acerca el fin de campaña y cabe recordar una serie de acciones que deberíamos hacer antes de ‘cerrar’ nuestro invernadero e irnos de vacaciones.

1º  Teniendo en cuenta los antecedentes del cultivo:

Si hemos tenido problemas graves de nemátodos y/o enfermedades de suelo, habría que planificar una DESINFECCIÓN del mismo de cara a la siguiente campaña. Esta podría ser:

            * Desinfección Química: Con productos químicos autorizados. Se suele hacer aprovechando que aún está el cultivo antiguo para que el producto químico actúe mejor con el suelo aún con humedad.

            * Desinfección No Química: Mediante Solarización. En este caso, hay quien entierra restos del cultivo anterior y debajo del plástico para que por fermentación se realice una bio-fumigación del suelo.

            * Por combinación de ambas, colocando el plástico de solarización y aplicando debajo el producto químico. Esta técnica es más efectiva cuanto más tiempo se deja en el invernadero (mínimo 45 días) y mejor sellado se haya realizado de la lámina de solarizar.

2º. Si además la cosecha ha transcurrido con problemas de producción (poco potencial productivo, falta de calibre, mal desarrollo de las plantas, etc) es conveniente realizar, justo al finalizar el cultivo, un ANÁLISIS DE FERTILIDAD del suelo, donde conozcamos de primera mano cómo está la ‘despensa’ del mismo, nivel de materia orgánica, conductividad, concentración de cationes y aniones (calcio, magnesio, sodio, cloruros, etc) para, si fuera necesario, realizar una ENMIENDA al suelo.

  • Recordar que las enmiendas de materia orgánica + abonado de fondo + solarización mejoran notablemente la fertilidad del suelo y la futura disponibilidad de nutrientes durante la siguiente campaña.
  • El análisis nos determinará también la textura del suelo (si es más o menos arenoso, arcilloso, franco…), que será muy importante a la hora de determinar cantidades y frecuencias del riego.

3º. Tener en cuenta qué podríamos MEJORAR en nuestra ESTRUCTURA. La instalación de ventanas cenitales es una inversión que se rentabiliza rápidamente. Con ellas favorecemos la evacuación del exceso de calor en las fases iniciales del cultivo, lo cual mejora el enraizamiento y cuajes iniciales. Luego, para el otoño mejorará el intercambio gaseoso y bajará el exceso de humedad y, por tanto, el riesgo de enfermedades como botritis, oidio, alternaria, mildiu, etc.

4º. Con todo esto revisado, ya tenemos un porcentaje alto de éxito asegurado. Sólo nos queda elegir bien la  VARIEDAD Y FECHA DE PLANTACIÓN.

            - La fecha de plantación dependerá principalmente de la situación geográfica de la explotación, pues ésta va a tener unas condiciones climáticas propias que determinarán si tenemos que sembrar temprano (zonas de clima más frío) o más tardío (zonas de clima más templado, generalmente cerca del mar).  Por tanto, esta fecha y lugar de plantación nos obligarán a planificar un cultivo de ciclo corto-medio (zonas frías) o un ciclo largo (zonas más templadas).

            - Para la elección de la variedad, tendremos que tener en cuenta los criterios comerciales de nuestra zona y comercializadora y el ciclo de cultivo que hemos elegido (corto o largo). Apoyados por el departamento técnico, que conoce las peculiaridades de cada finca (calidad del agua de riego, tipo de suelo, etc) se elegirá la que probablemente sea más rentable y productiva para cada zona y estructura. Una vez elegida, si hemos tenido antecedentes graves de nemátodos y/o enfermedades de suelo, además se puede injertar la variedad en un pie de vigor adecuado (generalmente las variedades de ramo se injertan en pies más vigorosos para aguantar un calibre mayor durante el cultivo y las de tomate suelto en pies de vigor medio para no perder calidad por blandeo o ahuecamiento).

5º. Unos días ANTES DEL TRASPLANTE:

  • Quitamos plásticos de solarizar lo llevamos a un vertedero autorizado que los gestione.
  • Damos unos riegos largos de lavado y aprovechamos aquí para revisar el sistema de riego (presión, goteros, sondas, etc).
  • Revisamos nuestra balsa, si la tenemos, para desinfectarla con agua oxigenada y eliminar restos de materia orgánica y posibles inóculos de enfermedades.
  • Se puede dar un tratamiento preventivo contra plagas y enfermedades al suelo, palos, bandas, etc con productos autorizados o que no perjudiquen a la fauna auxiliar (si se han hecho sueltas de Nesidiocoris t. en semillero, que son más efectivas).
  • Por fin ya sólo nos queda trasplantar y… ¡¡que nos acompañe la suerte en la siguiente campaña!!